miércoles, 29 de diciembre de 2010
Contumaz desatino
En la Historia del hombre
se puede releer,
una y otra vez,
la ineludible lección,
que a día de hoy
proseguimos sin entender.
¡De los errores del ayer,
cuánto se podría aprender!
Atravesando años y siglos,
el mismo bélico viento,
el mismo funesto signo.
Por los mismos errores,
por el mismo egoísmo
causante de tanto desatino.
Si aspiramos los conflictos
recolectando en positivo...
Si truncamos los litigios
de malos eruditos
abogando por el bien colectivo...
¡Qué mejor incentivo
para conseguir plaza
en un mundo más divino!
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