domingo, 30 de noviembre de 2014

El SÍMBOLO DE LA ESPERANZA


Esta mañana me desperté
en plena madrugada,
con una pluma impregnada
de fe y esperanza.
Me dispuse a escribir
la emoción que sentí,
cuando a mis manos llegó
como una bendición,
un retoño de aquel fantástico
árbol milenario y sanador.
Envuelto en un halo mágico,
sobrevivió en Hiroshima
resurgiendo de entre las cenizas,
en medio de tanta destrucción.
A este ser de excepción,
se le atribuyen efectos
tranquilizantes y de sanación,
siendo la llave que abre
al mundo, una puerta
a la esperanza y a la unión.
Sumamente agradecida
por esta joya botánica,
le hice un hueco en mi jardín.
Cuidándole con esmero,
aún concibo la ilusión
de llegar a ver un mundo mejor,
donde reine la Paz y el Amor.



sábado, 26 de abril de 2014

En busca de esperanza

Soy un alma que anda errante
en busca del confortable
sosiego que calma mis ansias.
Voy navegando a la deriva
sobre aguas encenagadas
fuertemente amarrada
al sólido mástil de la paz,
mientras busco poder arribar
al puerto de la esperanza.
Soy un alma que camina
entre abrojos y espinas
en un mundo plagado de enigmas
subyugado por la ignominia.
Soy un alma muy discordante
con el injusto sistema reinante,
donde al obrero va la peor parte.
Soy un alma que suspira
por el sosiego y la armonía
que a todos nos auparía.

jueves, 13 de febrero de 2014

Un canto al Amor


El Amor es el sagrado símbolo
de la paz y la comunión
entre el hombre y su creador,
siendo muy confundido
con devaneos y amoríos.
Es la fuente del poeta,
de donde emana su inspiración.
Es el motor que mueve la vida
e ilumina la razón.
Es alimento de cordura,
y aliado del perdón.
Es néctar de concordia,
bienestar, e ilusión.
Es el faro que alumbra
a la mente en penumbra.
Es el sol que derrite el hielo
del más frío corazón.
Es la luz que irradia
alegría y transformación.
Es el inviolable camino
hacia la evolución.


domingo, 12 de enero de 2014

El enigmático rostro del tiempo
Una gélida mañana aprendí,
que el miedo y la ira
solo pueden subsistir,
cuando les dejo anidar
en el pozo de mi mente.

En ese día frío e invernal;
quise desafiar a las nubes
atestadas de tempestad,
alentando mis pasos
hacia el paseo fluvial.

Según iba caminando,
un halo de penumbra
incitando al vendaval,
me envolvía sin piedad.

La lluvia,hostil y arrogante,
no vaciló ni un instante
en espantar a todo viandante,
que al leal Miño adorare.

A bordo de mi aflicción,
sin dar crédito a mis ojos,
se despierta el gran soberano
envuelto en un gran halo.

Empuñando su mágico cetro
cortó el obnubilado velo
que cubría el firmamento,
tapizando de luz y color
los montes de alrededor.

Unas bandadas de avecillas
abandonaron su albergue,
inundando la vera del Miño
con poéticos cantos al Sol.

A belleza tan inusual
se agregó al gran ritual,
la más dulce sinfonía
de gaviotas y patos,
con el Miño hermanados.