miércoles, 10 de abril de 2019




 El jardín del Amor
                                                                                   
De un pequeño rincón
de mi imaginación,
rescaté de su escondite
 la impoluta planta del Amor.                                                                   
 Sus raíces son abonadas
con el arte de la alegría,
donde va imprimida
una dosis de euforia comedida.
 Su corteza va entretejiendo
con soltura y candor
 fibras de paciencia y tesón.
Por sus delicadas hojas
 impregnadas de ilusión,
emana un elixir contra el dolor.
Sus bellísimas flores
 bordadas por el duende armonía,
llevan la cálida fragancia
de la mutua comprensión,
transmitiendo sus pétalos
 dulzura , paz y  Amor.
Hoy quiero depositar
 tan delicada y fructífera planta
en este jardín sumamente especial.
Siendo conveniente comenzarla a cuidar
para evitar que se pueda marchitar.






 Tomando Conciencia




Comienzan los seres humanos,
a despertar del largo letargo
asumido a través de los años.
Ya surgen voces alertando
del acentuado deterioro,
a que está sometido
nuestro sufrido planeta.
El mar se rebela con furia,
vomitando islas de basura
con la bazofia que la plebe,
le arroja inconscientemente.
Los peces de toda especie,
saturan su enteco vientre
con los plásticos que encuentran,
porteándose luego a la mesa.
Grupos de gente con consciencia
revisan el margen de ríos y mares,
para recoger los desperdicios
que sin tino, otros diseminan.
Grandes científicos con ética
reclaman con contundencia,
se borren las viperinas estelas
que tiñen el espacio aéreo
de nuestro querido planeta.
Aparte de alterar el clima,
van fumigando por toda la Tierra
desafiando a nuestra inteligencia.