miércoles, 30 de noviembre de 2011

Quisiera


Quisiera ser alondra,
para remontar el vuelo
y llevarte conmigo
al lugar de mis sueños...

Quisiera ser la antorcha,
que ilumina tu camino
con acierto y con tino...

Quisiera ser una linda mariposa,
para obsequiarte con la danza
más bella y voluptuosa.

Quisiera ser un buen marinero,
para cruzar juntos el océano,
y arribar en buen puerto.

Quisiera volverme tu estrella
y tú mi lucero,
para recorrer unidos
el firmamento de nuestros anhelos...

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Día once, San Martiño


No máxico día dos tres onces,
dedicado ao San Martiño
noso patrón queridiño,
derramou bágoas sin tino
anegando montes e camiños.

Mais limpándose amodiño,
mentres as agullas do reloxo
viraban cara as tres e cinco,
aliouse co gran astro rei,
agasallándonos cun respiro...

As campiñas dos ourensáns
cheiraban a leña queimada
cun doce arrecendo a churrascada,
chourizos, e castañas asadas.

Nenos brincando á beira do lume,
anciáns gozando coma ananos,
e os mozos conxurando a queimada
¡Vaia troula montada!

Ás once e once da noite,
espantáronse bruxas e demos
coa última pinga do brebaxe,
dando por rematado o festexo.

Tradución

En el mágico día de los tres onces,
dedicado a San Martín
nuestro patrón tan querido,
derramó lágrimas sin tino
inundando montes y caminos.
Mas limpiándose despacito,
mientras las agujas del reloj
marcaban las tres y cinco,
se alió con el gran astro rey
agasajándonos con un respiro.
Las campiñas de los orensanos
olían a leña quemada
con un dulce olor a churrascada,
chorizos, y castañas asadas.
Niños saltando alrededor del fuego,
ancianos disfrutando como enanos,
y los jóvenes conjurando la queimada
¡Vaya batahola montada!
A las once y once de la noche,
se consiguió espantar brujas y demonios
con la última gota del brebaje,
dando por terminado el festejo.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Por Soñar, soñé


Por soñar, soñé
con un nuevo renacer,
donde la sombra del mal
se diluía en el bien.
Por soñar, soñé
con las armas destructivas
enterradas en el pedregal del ayer.
Al soñar, soñé
con un florido amanecer,
donde los pétalos del Amor
se extendían por doquier.
Por soñar, soñé
que nadie pasaba hambre,
y ni la más remota sed.
Al soñar, soñé
con la unión de los pueblos,
sin distinción de razas, ni credos.
Cuando por soñar, soñé,
pude visualizar un mundo
regentado en paz y armonía,
tributado por la solidaridad.